Tratemos de rescatar el País, para transformarlo en el país que queremos. Si se oye el ruido de cadenas, eso indica que rompemos con el pasado, empecemos ahora a levantar cabeza, busquemos la felicidad colectiva, con el alma desnuda, sacar tesoros íntimos, sin miserias y sin intereses, para dar lo mejor de nosotros. Ya que la experiencia personal me dice, que los que dieron rienda suelta a la avari- cia y a la corrupción, quedaron sin premio, en fila uno detrás de otro, en la puerta de la cárcel.
Empecemos por hacer cosas por los abuelos, arranquemos la primera sonrisa, aunque fal- ten algunos dientes.
Sigamos con la saciedad y la educación que los pibes lo tenían ganado.
Así, teniendo abuelos contentos y sanos y pibes bien alimentados, recibiendo educación.
Tendremos dos sueños realizados.
Si mediante el otorgamiento de tierras tenemos ningún desocupado, habremos ganado la batalla en todos lados.
Con paz, libertad, con educación y sanidad, nadie preguntara ¿ donde esta el techo? porque nos sentiremos tocando el cielo con las manos.
Si sos un tipo tranquilo, que en lugar de pelear para atrapar al vampiro suelto del no te metas, que prefiere mas asaditos y pensar que aquí no hubo ninguna tragedia, no ven- gas con nosotros, que nos agrandamos y pasamos a la acción después de algo, que em- pezo con un dialogo entre mujeres y ahora estamos, cada vez mas cerca de lograr que
la misma voz que hablo a Moisés en el desierto nos diga que camino seguir.
Si aprendimos la lección de aquellos días, cuando el que fallo en la fe no pudo seguir,
a la tierra prometida, nosotros tendremos que seguir en nuestra lucha, que es un verdadero acierto del alma. Nuestra imaginación no es solo un adorno.