Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Taller Literario

 

La Mucama de la Casa de Gobierno

Era un día lunes, debía presentarme en casa de Gobierno. Yo tenía experiencia, venía de un Ministerio y vio como son esas cosas, fui recomendada. Caray! Me preparé el uniforme de mucama bien planchadito con almidón y a las ocho de la mañana, más derechita que un granadero me presenté ante el jefe de maestranza. Parece que le caí bien al tipo. - Pase, le voy a enseñar los distintos ambientes y cuales serán sus funciones. Me dijo.
Yo lo seguía de cerca. Prestaba atención a todo lo que me decía. Me deslumbraba el lujo, las alfombras, cortinados; pero cual fue mi sorpresa cuando veo cruzar a un hombre muy conocido. Si!, lo reconocí, era el "presi" el de las patillas, vio?. El que decía: Síganme, no los voy a defraudar! Con esa voz campechana.
En mi casa me habían dicho que cruzara los dedos e hiciera cuernitos cada vez que lo viera.
Comencé mis tareas y yo pensé: Estos señores deben ser gente muy ocupada... Pero el "presi" había pasado la noche ahí y aún andaba en bata. Esa fue la sorpresa!
Yo seguía con mis tareas, cuando se me acerca el jefe y me dice al oído: - Ojo. Nada de contar a nadie lo que vea u oiga. Si señor, no se preocupe. Yo vengo de un Ministerio y he visto tantas cosas!!! Jamás conté nada a nadie. Vaya tranquilo. - Así me gusta negrita!
Tuve ganas de contestarle: Negrita su abuela!. Pero me mordí los labios.
Los teléfonos sonaban y sonaban. Yo seguí en la parte privada, cuando de repente veo salir a una odalisca (así le dicen a esas que bailan árabe). Bastante descocada, me dio no se que. No sabía como tratarla. Si decirle: buenos días señora o que. Desde ya, que tenía que hacer esta tipa en Casa de Gobierno!
Así estamos todos en bolas como las odaliscas...
Seguí con mis tareas, tratando que mis pensamientos no fueran escuchados. Saltaban en mi cabeza, hubiera deseado tener testigos de lo que estaba presenciando. Yo como un fantasma. Parece ser que no me veían. Estaban tirados en un sillón. Yo trataba de ser discreta hacía ruido para que se dieran cuenta, los teléfonos seguían sonando. Tal vez se trataba de algo importante, necesidades del pueblo vio?
Escucho al que le dije (o sea al "presi"): - Hoy no estoy para nadie, mañana me encuentran en el Golf Club o tal vez salga a navegar. Ya veré, según esté el tiempo.
Terminé con mis tareas y me dirigí al salón de maestranza donde uno puede tomar un café, cambiarse, darse una ducha, en fin. Estaba colgando mi ropa cuando siento que alguien me toma de la cintura y me dice: - Que tal negrita? Vamos a ser buenos amigos, no? Tomé la percha y se la partí en la cabeza.
Por hoy suficiente. Había sido un día agotador...

Ligia N. de Militich

 

Volver a la Página del Taller Literario

 

Pje. Adrogué (ex Constitución) 186
(1836) Llavallol
Tel. 4298 6277
Fax 4293 1047

Volver arriba

 

 


 [Página Principal] [Breve Reseña] [Teatro Cosmopolita] [Cartelera] [Actividades] [La Banda] [Coro] [Novedades] [Clasificados] [Comisión Directiva] [E-mail]